Viaje a la Raíz. Una tarde con el Grupo Cuentacuentos.
Del
6 al 26 de septiembre se llevó a cabo en Córdoba la esperada edición anual de
la Feria del Libro. En este marco y como todos los años, el Grupo Cuentacuentos
nos acercó junto a narradores invitados su
repertorio de historias y sensaciones. Se presentaron en dos horarios -por la
mañana y por la tarde- todos los lunes, miércoles y viernes de la Feria.Mi
recorrido comenzó a las 15:00 hs. del Lunes 10 de septiembre. Las carpas, que se dispusieron
en las calles aledañas a la Plaza San Martin, se encontraban particularmente
concurridas. El día soleado y los colores la ciudad se conjugaban para
brindarnos un ambiente propicio para la recreación. Caminaban las carpas
contingentes escolares, madres con sus niños pequeños, jóvenes y adultos por
igual.
El Obispo Mercadillo se me presentó en el fondo como una postal indiscutiblemente cordobesa. En el Auditorio principal se preparaban entre idas y venidas, cables y carteles las contadoras del Grupo. En el público se distinguían niños de todas las edades y adultos, algunos de ellos acompañando y otros que se acercaron solos para disfrutar también de la magia. Un grupo de niños de jardín acompañados de sus padres y maestras se veían ansiosos por que comience el espectáculo.
Las narraciones se llevaron a cabo con fluidez ante el asombro, las risas y -hay que decirlo- algún que otro susto de los que escuchábamos con atención. Entre cuento y cuento, una campanita anunciaba el descanso. El tiempo se escurrió como agua.
Al finalizar, entre aplausos y saludos, la invitada del día, Sofía Kokonós comentó: “En la oralidad vos empezás a contar y la gente se acomoda a escuchar, tengan 2 años o tengan 100”. Y verdaderamente así lo sentimos. Escucharnos, comunicarnos, conectarnos está en las raíces más profundas de nuestro ser. Sin ningún esfuerzo nos dejamos llevar por los sonidos, las imágenes y los movimientos de ese otro que contando nos pregunta, nos interpela, nos-cuenta. Un verdadero "viaje a la raíz" para ser un lunes cualquiera en pleno centro de la Ciudad.
El Obispo Mercadillo se me presentó en el fondo como una postal indiscutiblemente cordobesa. En el Auditorio principal se preparaban entre idas y venidas, cables y carteles las contadoras del Grupo. En el público se distinguían niños de todas las edades y adultos, algunos de ellos acompañando y otros que se acercaron solos para disfrutar también de la magia. Un grupo de niños de jardín acompañados de sus padres y maestras se veían ansiosos por que comience el espectáculo.
Las narraciones se llevaron a cabo con fluidez ante el asombro, las risas y -hay que decirlo- algún que otro susto de los que escuchábamos con atención. Entre cuento y cuento, una campanita anunciaba el descanso. El tiempo se escurrió como agua.
Al finalizar, entre aplausos y saludos, la invitada del día, Sofía Kokonós comentó: “En la oralidad vos empezás a contar y la gente se acomoda a escuchar, tengan 2 años o tengan 100”. Y verdaderamente así lo sentimos. Escucharnos, comunicarnos, conectarnos está en las raíces más profundas de nuestro ser. Sin ningún esfuerzo nos dejamos llevar por los sonidos, las imágenes y los movimientos de ese otro que contando nos pregunta, nos interpela, nos-cuenta. Un verdadero "viaje a la raíz" para ser un lunes cualquiera en pleno centro de la Ciudad.

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